
El
Barça acabó convirtiendo el homenaje a
Artemio Franchi en un homenaje al buen fútbol después de un partido muy completo del equipo azulgrana, que demostró ir asimilando muy bien los conceptos y el estilo de juego que pide
Pep Guardiola. Y es que los azulgrana se divirtieron ante una
Fiorentina que no pareció un rival de
Champions ni mucho menos.
El equipo culé, -que estrenaba la segunda equipación de color amarillo ‘canario’-, salió con un once en el que destacaba la presencia de
Leo Messi, -que antes de irse a Pekín disputó más de una hora de partido-, y de
Iniesta, Puyol y Xavi, que debutaban como titulares en la pretemporada después de incorporarse más tarde al grupo.
Tras el descanso llegó la primera tanda masiva de cambios y
Bojan, Busquets, Cáceres y Sylvinho entraron en el partido. Sin embargo, el Barça no acusó el carrusel y puso aún más distancia de por medio en el marcador gracias a un gol de
Jeffren. El jugador canario, -que está haciendo una gran pretemporada-, recibió en el área y, tras superar a un defensor-, batió por bajo a
Sebastian Frey.
El
2-0 hacía justicia a lo visto en el marcador y hizo que el Barça se relajara un poco.
Guardiola sacó del campo a
Touré, Keita y Messi y ponía punto y final así a la pretemporada del argentino… a no ser que el TAS le de la razón al
Barça y el jugador pueda volver a tiempo de jugar la
previa de la Champions.
Eso lo aprovechó la
Florentina, que a pesar de sacar del campo a
Mutu y Gilardino entre otros, acortó distancias en el marcador por medio de
Pazzini, que aprovechó muy bien una asistencia de Osvaldo para intentar de ponerle emoción al encuentro.